PANTANO DE TIBI
     

El Pantano de Tibi, construido entre 1579 y 1594, fue iniciado por Juanello - arquitecto de Felipe II - y terminado por Antonelli. Es el mas antiguo en funcionamiento existente en Europa y cuyas características de construcción de piedra tallada a mano, lo constituyen en presa de gravedad. Con un dique de 46 metros de altura y un embalse original de 3.700.000 metros cubicos, hacen interesante la visita a esta monumental obra de piedra enclavada entre dos impresionantes vertientes rocosas, La Cresta y el Mos del Bou. La construcción del pantano fue aprobada por el Consejo de la Ciudad de Alicante en sesión de 7 de agosto de 1597, pidiéndose al Rey de las Españas permiso y ayuda para su construcción.

Las Observaciones de Cavanilles.

Cuando Antonio José Cavanillas recorría nuestras tierras valencianas, se sorprendio cuando llego a Tibi y aprecio la maravilla construida y asi nos la describe:

"85 Los términos de Elche, Alicante y otros circunvecinos presentan un suelo útil para toda especie de producciones, pero rinden poco con frecüencia por la escasez de aguas. Para asegurar las cosechas los vecinos de aquellos pueblos registráron quatro y mas leguas al contorno con el fin de descubrir algunas aguas, y los de Alicante las hallaron copiosas en los marjales de Onil y en las fuentes y vertientes que van entrando en el río hasta lo mas angosto de la garganta una legua al sur de Tibi. Consiguieron licencia para usar de ellas, y adquiéron el derecho que hoy conservan; pero hallándolas insuficientes para llenar el vasto proyecto que habían concebido de reducir á riego su dilatado término, fué preciso limitar sus deseos, y contentarse con regar el distrito llamado huerta de Alicante. Ni aun para esta bastaban aquellas aguas, escasas en verano quando la tierra las necesita, bien que abundantes y muchas veces demasiadas en invierno; pero recurriéron al arte para conservar en un estanque las inútiles en esta estacion, y distribuirlas en verano con suma economía. Escogiéron para hacer la obra la citada garganta situada entre los montes Mos del Bou y Cresta, ambos de peñas sólidas calizas en bancos sobrepuestos desde la raiz hasta la cumbre, de los quales el llamado Cresta queda en la cordillera occidental, y el otro en la oriental. Allí levantáron un murallon de sillares labrados en la parte exterior, macizado de cal y canto en la inferior, el qual apoya sobre lás peñas de los montes: tiene 196 palmos de alto, 87 de grueso en su mayor altura, y 340 de largo, que es la distancia de los montes entre lo mas alto de la obra, donde queda una espaciosa terrasa de sillería. En la extremidad occidental de la terrasa hay un ancho boquete con su compuerta para dar salida á las aguas, quando son tan copiosas que superan aquella altura: las restantes se creen suficientes para regar la huerta, y suelen formar una laguna de media legua de extension, y en partes de ciento y mas palmos de profundidad. En la raiz del murallon hay una espaciosa galería que lo atraviesa, destinada á facilitar paso á las aguas é inmundicias del pantano, quando este se limpia, que es cada quatro años. La boca meridional de la galería está cerrada con una reja de hierro, y la septentrional con una puerta de madera, muy fuerte y bien calafeteada, que rompen en tiempos de limpia. Al lado de la galería y á 20 palmos sobre el fondo del barranco se ve en el grueso del murallon un nicho con su puerta, donde está el torno para baxar ó levantar la paleta, que es el regulador de las aguas que deben salir para el riego: las quales llegan desde el estanque á la paleta por un conducto excavado en la peña viva sobre que descansa parte del murallon, y salen con la velocidad y fuerza correspondiente al peso de la columna que sostienen. Siguen después á descubierto por un largo canal igualmente excavado en el monte hasta tropezar en la peña, y estrelladas allí caen al cauce del barranco, y dan orígen al riachuelo.
86 Desde aquí puede subirse á la terrasa ó esplanada en poco tiempo tomando la escalera excavada entre el monte y murallon; pero es tan angosta, desigual y peligrosa, que solo es de uso para los acostumbrados á ella. Mas seguro aunque mucho mas largo es el camino de las cuestas que conduce á las alturas, y desde ellas mirando hácia el pantano se descubre la vista que representa la estampa adjunta. Vese formar el riachuelo de las aguas que en cascadas caen hasta el fondo del barranco: descubrese la galería, el murallon entero, y sobre la terrasa la dilatada laguna quanto alcanza la vista, que limitan las cordilleras de los cerros prolongados hácia el norte. Sus diferentes alturas y formas, la variedad de colores del terreno con la multitud de arbustos que en él crecen, amenizan el pais, y lo hacen sumamente vistoso. Como las aguas reunidas en aquella laguna provienen de las lluvias que robáron tierras en los yesares y campos de la hoya, llegan al pantano cargadas de légamo, que precipitado en capas sucesivas forma un cortezon de muchas varas en lo interior del estanque. Este quedaria inútil en pocos años si no se limpiase con frecüencia; operación peligrosa quando no se hace con el mayor cuidado. Llegado el tiempo de limpiar el pantano concurre mucha gente de los pueblos vecinos, y vienen de Alicante los Diputados que deben autorizar el acto. Los operarios abren la reja de la galería y entran hasta la puerta de madera, que arrancan, quedando las aguas contenidas por el duro y grueso contezon de arcilla y légamo: excavan en él algunos pies en lo interior del estanque, y suben á la terraza ó esplanada, desde la qual introducen una larga barrena con que taladran el cortezon, estableciendo así una comunicación entre el agua y la cueva que excaváron en el légamo. Apénas se verifica el paso de la mas mínima porcion de agua, es temeridad mantenerse en la galería ó cauce del barranco; porque las aguas con su grande peso y empuje contra el agujero lo ensanchan en un momento, extendiéndole casi al diámetro de la galería, y salen con furioso ímpetu, llevándose consigo las inmundicias y quanto encuentran al paso. En una de estas ocasiones se lleváron al Escribano y Comisionado de Alicante, que imprudentemente se detuvieron en el barranco mas tiempo del que debian; y arrebatados por la corriente fuéron despues hallados sus cadáveres á larga distancia desnudos, mutilados y negros".

El Pantano de Tibi, con cuatro siglos cumplidos, reune todas las caracteristicas de monumento historico, acreedor a la conservacion y exhibicion. Enclavado en un bello paraje, pintoresco y proximo al pueblo de Tibi.

Fotografias: Enrique Verdú Jordá

Fuentes Consultadas:

"Observaciones sobre la Historia Natural, Geografia, Agricultura. Poblacion y Frutos del Reyno de Valencia, por Don Antonio Josef Cavanilles, 1797".