CONVENTO RUPESTRE DE BOCAIRENT

28 JUNIO 2007

" La Parroquia de Bocairent compra el monasterio a los agustinos por 1,2 millones "

Tras varios años de polemica, por la posible venta del monasterio, por parte de la actual Orden de San Agustin, el pueblo de Bocairent creo una cruzada para evitar la desaparición de este patrimonio, que durante 450 años a sido como el espíritu y alma de los bocairentinos. Gracias al interés y preocupación de la Comisión Pro monasterio que lucho por salvar el monasterio de su venta, se ha conseguido que el Monasterio no haya ido a parar a manos extrañas y continúe siendo un bien para el pueblo de Bocairent y todo su entorno.

La edificacion actual es una pieza de gran interes que acoge en sus entrañas otra aún de mayor valor, un antiguo convento subterraneo que se excavo en la roca y que ha estado vetado a los bocairentinos durante 450 años. Un convento rupestre que solo unos pocos han tenido la oportunidad de contemplar, pues se cerró en el siglo XVIII.

La historia de este monasterio se remota al año 1556, cuando Mosén Melchor Ferre decide construir un monasterio para unas futuras religiosas. Se trataría de cercar el recinto y excavar en él un monasterio rupestre. El 10 de marzo de 1556, llegaron a Bocairent seis monjas procedentes del Convento de la Esperanza de Valencia, aunque no ocuparían el convento hasta el 10 de octubre del mismo año, pues las obras de adecuación del mismo no habían finalizado aún. El Monasterio-Convento se puso bajo la advocación de la “Sacratíssima Verge Maria dels Dolors y dels Bienaventurats tres Reys Magos”. Fue inaugurado el 10 de octubre de 1556, siendo su primera Priora, Sor Baptista Conques. En 1700 se selló la cámara rupestre, construyéndose el segundo convento, para dar paso en 1902 al actual Monasterio.
La primera impresión del visitante cuando penetra en la capilla es de asombro, al contemplar un recinto de 48 metros cuadrados bien conservado tallado en la roca, con sus techos esculpidos a modo de molduras, puertas talladas con una gran precisión, varias estancias comunicadas, una especie de gran campana respiradero, que sale al exterior, todo un conjunto rupestre perfectamente conservado, llegando a dudar de que las monjas pudiesen realizar esta magnifica obra. El fallecido cronista Francisco Vañó Silveste, en su artículo de la revista de Sant Agusti de 1973, “El monasterio rupestre de las Agustinas”, le cuesta aceptar que Mosén Melchor mándese hacer aquello para morada de una comunidad femenina, y le asalta la idea de si aquello no estaría mucho antes y mosén Melchor no hizo más que utilizarlo. Según, Vicente Casanova, historiador y director del museo de Bocairent, “esta construcción podría formar parte del conjunto visigótico, de la localidad, junto con las 58 tumbas de la misma época, siglo IV, dos iglesias, una transformada en aljibe y otra en una gruta, con un reloj solar de gran valor”.
     

Fotografias y Texto: Enrique Verdú Jordá

Fuente Consultadas:

Articulo: El Monasterio Rupestre de Las Agustinas, por Francisco Vaño Silvestre, 1973.

Prensa: Las Provincias - Levante

www.monasteriobocairent.org